Uno de los elementos más entrañables de la Catedral es su “papamoscas”, aunque en tiempos este elemento era más bien un lujo que podía permitirse la seo palentina. El papamoscas es un autómata conectado al reloj de la torre que permite conocer las horas dentro del templo.

Lo componen tres personajes: un león pasante, un negro con chistera y un soldado con un escudo ilustrado con un jacquemart. El león y el soldado tocan sendas campanas, dependiendo de si tocan los cuartos o las horas, y son figuras probablemente originales del reloj que fue contratado por el cabildo en 1524, donde se pedía que un hombre grande y armado diera las horas mientras que dos leones que lo flanquearan dieran las medias horas. El personaje central, ese que resulta más característico del conjunto y que le da el nombre, es un hombre de color con sombrero alto que al abrir la boca para “contar” las horas se le dice “papanatas”, lo que aparentemente deriva en “papamoscas”.

Todo ello se encuentra enmarcado por una estructura de estética renacentista (s. XVI) rematado por una venera. El papamoscas se encuentra en el triforio del crucero, a la derecha de la capilla mayor según se mira de frente y hacia arriba.

Deja un comentario