Esta iglesia de fachada sobria pero elegante, alberga en su interior una de las imágenes más queridas e importantes de la ciudad de Palencia, que, aunque pequeña en tamaño es grande en historia y leyenda. Esta imagen no es otra que la de la Patrona de Palencia la Virgen de Nuestra Señora la Calle, proclamada así el 2 de febrero de 1948 mediante un breve de Pio XVII. Podemos decir de esta Virgen que también es conocida entre muchos otros nombres, de los que luego hablaremos, con el sobrenombre de “milagrosa” o la Virgen de los Milagros, por diferentes milagros que se le atribuyen y cuya fiesta, conocida como LAS CANDELAS, es el 2 de febrero (el mismo día como podemos ver que se la nombró patrona de la ciudad).

Virgen de Nuestra Señora de la Calle. Patrona de PalenciaEsta Virgen como no puede ser de otra manera en esta nuestra ciudad tiene también su leyenda, la cual cuenta la historia de un hombre de profesión panadero poco seguidor de la religión que estando preparando un mañana el horno con la leña para empezar a cocer pan, se dio cuenta de que había un tronco en el fuego que no lograba prender, así que después de insistir mucho y no conseguirlo muy enfadado cogió el tronco y lo arrojó por la ventana, cuando el tronco dio en el suelo, sonó un enorme trueno y una vocecilla muy dulce que dijo “ puesto que a la calle me tiras de la calle me llamare” a la vez que en dicho tronco aparecía la cara de la Virgen ( de ahí que también se la conozca con el nombre de “la Morenilla”, por el color quemado del tronco). Asustado llamo enseguida a su mujer y recogiendo la imagen la llevaron al Convento, donde se la dedicó a Nuestra Señora de la Calle.

Aunque también se dice que se la conoce con el nombre de “la Calle”, porque esta imagen de la Virgen se encontraba en una hornacina en el exterior del templo dedicado anteriormente a Nuestra Señora de las Candelas situada en la calle de San Bernardo y a la que los pies de la misma rezaban los palentinos cuando las puertas del templo estaban cerradas o no tenían tiempo para entrar al templo a rezar.

La imagen de esta del s XV, es la de una talla policromada que mide sin la peana 41 cm que representa a la Virgen con el niño en brazos. La corona que hoy ostenta con fama de milagrosa, es una obra de orfebrería del taller Maese Calvo. Es en el s XVIII cuando se le añade un conjunto barroco de 4 ángeles sobre cuyos hombros se apoyan las andas y las peanas.

La iglesia actual fue levantada por la Compañía de Jesús a finales del s XVI (de ahí que se la conozca con el sobrenombre de la Compañía). Su estilo es Renacentista siguiendo el modelo de la iglesia de Jesús de Roma con planta de cruz latina y de una sola nave, teniendo a ambos lados una serie de capillas conectadas entre sí con unos altares de los s XVII y XVIII en los que destacan un Cristo Crucificado de la escuela de Balmaseda.

Si lo más llamativo de esta iglesia es su Virgen, no podemos olvidarnos de su magnífico Retablo Mayor realizado a mediados del s XVIII por Pedro de Bahamonde en madera sin dorar. En él se pueden ver las imágenes de San Lorenzo y otros santos de la orden como San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola, este último, presidiendo el ático del Retablo portando en su mano el libro de la fundación de la Compañía.

¡Milagrosa y Perfecta…! ¡No dejes que te lo cuenten, ven a vivirlo!

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