Hemos conocido lugares asombrosos en toda Palencia, pero sin duda alguna el Pozo Merino de Brañosera es uno de ellos. 

Escondido entre una espesa vegetación, especialmente en primavera, el río Rubagón se hace un hueco entre los bosques de Brañosera para soñar, bañarte o simplemente admirarlo. 

Llegar hasta el es muy sencillo. Desde la plaza del pueblo, justo enfrente al Ayuntamiento de Brañosera, baja en dirección al Mesón La Aceña (por cierto, un buen lugar para reponer fuerzas). Una vez allí, a mano derecha verás que sale una pista cementada, tómala. Poco a poco irás descendiendo acompañado de un enorme bosque de Robles y Hayas a mano izquierda, al otro lado del valle. 

Al llegar al primer puente verás una caseta. Junto a ella, a mano derecha, nace un camino nuevo en dirección al Pico Valdecebollas. Síguele, al final te espera el Pozo Merino. Eso sí, baja con cuidadín no te pegues un resbalón. 

Antes de volver, te animamos a que visites el Pozo de la Ceña, ya que se encuentra a escasos metros del Pozo Merino.

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